—¿Estás desnuda debajo de eso? —preguntó sin aliento.
—En cueros.
Él retrocedió un poco.
—No puedo decidir si esa es la cosa más caliente que he oido nunca...
—¿O?
—O si quiero matar a todo aquel que te haya visto así.
—No estoy enseñando nada.
—Aún no.
CITA DE LA SEMANA
Y TENÍAS QUE PAGAR POR TUS ERRORES.
SIEMPRE».
1 sept 2012
Cita Rapture
30 ago 2012
Cita Rapture
Mientras se servía su negro básico, pensó en la verdadera propietaria de la taza, Beth Randall, la reportera que se había sentado en ese cubículo durante... bueno, debía de haber sido poco más de dos años. Una tarde, la mujer se había ido y nunca más había vuelto. Mels había sentido la desaparición -no es que ella conociera a su colega del todo bien- y se sentía mal por conseguir finalmente el puesto bajo esas circunstancias.
Había conservado la taza sin niguna razón en particular. Pero ahora, mientras tomaba un sorbo de ella, se dio cuenta de que era por la esperanza de que la mujer volviera. O por lo menos, de que estuviera bien.
Parecía que estaba rodeada de personas desaparecidas.
Cita Rapture
Mientras lo miraba, esperó a que algo, cualquier cosa, llegara hasta ella. Nada. Él se quedó allí, mirándola fijamente a los ojos como si estuviera dispuesto a hacer eso durante los próximos cien años.
—Supongo que debería darte las gracias por salvarme la vida —murmuró ella.
—No hace falta. No soy sentimental.
—Bueno, te ves como si tuvieras algo que decirme...
—Matthias te necesita.
Cita Rapture
Una tumba.
Y no era serio. Ni lápida ni tierra recién removida, ni un cuerpo por debajo, ni cenizas a las cenizas, ni polvo al polvo.
Matthias estaba desnudo sobre una tumba. En medio de un cementerio que se extendía hasta donde alcanzaba la vista.
27 ago 2012
29 may 2012
Cita RAPTURE
Alzando la barbilla, dijo:
—Si piensas que esta agresividad explosiva es persuasiva, estás equivocado. Y yo estoy esperando una explicación (de por qué tengo que irme).
Él se inclinó, el movimiento de sus caderas la hizo muy consciente de lo alto que era, comparado con ella. De lo fuerte, a pesar de las heridas. De lo mucho que ardían sus ojos incluso a través de las gafas de sol.
En voz baja y peligrosa, él le respondió:
—Porque vas a morir si no te alejas de mí.



